jueves, 16 de octubre de 2014

Caravana. Mercado Antón Martín. Calle de Santa Isabel, 5.

El mercado de Antón Martín sufre subidas y bajadas y a mí me encanta que se ponga en lo más alto ya que es mi mercado de cabecera y al que le tengo mucho cariño. En él conviven puestos de toda la vida con otros más modernos -léase Yoka Loka, Sandwich Mixto o Dónde Sánchez- y aunque muchos han intentado correr la misma suerte que ellos, se han quedado por el camino. Pero eso no desanima a otros en seguir probando suerte. 

Eso es lo que ha hecho Paula y Aida, dos chicas con experiencia en Crumb y que recién han abierto Caravana (que no Caravan Made) y su autodenominada streetfood. La carta es sencilla con cosas como el Sandwich Cubano (el que ha puesto muy de moda -de nuevo- la película Chef), el Taco de Jerk Chicken o el bocadillo de Roast Beef a la pimienta rosa. Puedes comértelos en la barra que tienen en la parte de atrás del local o los puedes pedir para llevar. 

Los precios van de 6,50 a 8,50 y los platos van acompañados de patatas y ensalada de col. Para mí resulta un poco elevado para el bolsillo y para las cantidades de materia prima dentro de cada bocadillo. De todas formas acaban de abrir y seguro que irán a más cuando tengan un poco más de rodaje pero la veo como una propuesta diferente en el barrio digna de probar. Abren de 9 a 21h así que hay desayunos y cocina abierta para cuando te pille el hambre. 

Cualquier cosa que sea emprender con gastronomía yo la apoyo y al tenerlas al lado de casa seguro que volveré. 









Ilustraciones de Lucía Inthesky

Como diría Paranoica González:

"los quiero todos para mí, todos, todos"







jueves, 9 de octubre de 2014

¿Dónde tomarte un buen Dry Martini?

Sin duda mi lugar preferido para tomarlo es en DRY BAR by Javier de las Muelas en el Gran Meliá Fénix (calle Hermosilla, 2. Plaza de Colón).

Mi coctelería favorita de todo Madrid para un cocktail es del Diego, sin dudas y sin peros. Aunque si es para tomarme un Dry Martini el lugar tiene que ser el Dry Bar by de las Muelas. El brebaje que sirven en este bar tiene un yonosequé que me encanta y me fascina. No es que sea mi cocktail favorito ni es que sea una bebida que me trastorna pero justo aquí lo hacen tan bien que fácilmente se pone en el top de mi lista.

El sitio tiene clase y tiene estilo... y tiene un contador que cuenta todos los Dry Martini que han vendido desde que abrieron. Pídete tu diploma en el que pone que número eres. Seguramente después del primer diploma acumules muchos más...





viernes, 26 de septiembre de 2014

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Quesería Conde Duque. Calle Conde Duque, 15.

¿Os gusta el queso?

Os recomiendo una cosita:
Hacer una parada en Panic y compraros la hogaza de pan que más os encapriche, darle las gracias a Javier Marca por existir y luego iros a la tienda de al lado: a la Quesería Conde Duque.

Contadles el tipo de queso que más os gusta y catar los quesos que los maestros queseros piensen que se acople a vosotros. Probad, degustad y comprad. Excelente precio, excelente atención y lo más importante: excelentísimo producto de ponerse a llorar de lo bueno que es.

Es lo que tienen las cosas, que cuando se hacen con cariño y mimo salen redondas, como un buen queso.




jueves, 14 de agosto de 2014

Ra-men Kagura. Calle de las Fuentes 1. Madrid.


En lo que era el antiguo Fuentes y Bonetillo acaba de abrir un noodle bar japonés que seguramente lo va a petar dada la escasa oferta de sitios de ramen, ¡y menos mal porque ya estaba tardando Madrid en entrar en la moda del ramen! 

Siendo honesta, no tengo ni la más mínima idea de lo que es un auténtico Tonkotsu o un Mazesoba. Es más, me hago un completo lío con los ingredientes y los nombres. No he estado en Japón, por lo que no os voy a hacer comparaciones ni me las voy a llevar de experta porque ni de asomo sé de lo que estoy hablando. Lo que si sé es lo que me gusta y lo que no, y Ra-men Kagura ha triunfado conmigo.

Pedí el Tonkotsu "original" (también había con salsa de soja y miso) que es una sopa con base de huesos de cerdo, huevo cocido y marinado, carne de cerdo guisada, cebollino (negi), pasta de pescado (naruto) y algas. Estaba muy sabroso y de hecho, me dan ganas de salir corriendo a comerme otro mientras escribo esto. Me sentó de maravilla y me dejó con ganas de más. 

De momento los ramen que me han conquistado son éste, el de Yoka Loka y el de John Husby y Rodrigo García en Puntapie, siendo este último el que más me hace babear.


No sé quien se inventó que el verano no es temporada de sopas...






 pd: las cañas cuestan 3 y la Kirin 5€ un poquito caro para mi gusto.




jueves, 24 de julio de 2014

Hattori Hanzo. Calle Mesonero de Romanos, 15. Madrid



Llega la primera taberna japonesa (izakaya) a la capital con una propuesta gastronómica diferente, divertida y bastante asequible. El lugar se llama Hattori Hanzo y está situado a un lado de la Gran Vía madrileña.


El local es bastante curioso compuesto de una terraza con yatai (puestecitos de comida callejera japonesa) para tomarse una caña y picar algo. En el interior se encuentra otra área de barra con más mesitas y el "comedor".  Bastante complicado meterse en los cubículos subterráneos que componen la sala sin tener que hacer malabares, aunque al final resulta hasta divertido ver como todos intentamos salir triunfales de tal acrobacia.

 Los majísimos camareros recorren la pasarela sirviendo de mesa en mesa dejándose las rodillas para servir cada plato que llegan sin pausa y con prisa.

Aunque tienen una extensa carta dedicada a Kushiyaki o brochetas hechas en barbacoa japonesa preferí centrarme en la carta de platos japoneses como un delicioso Hígado de rape; Sardinas en escabeche (os dicen que el chile que lleva pica demasiado pero no pica ni un pelo, así que adelante, hincarle el diente); Bao en versión japonesa relleno de panceta, pepino, cebollino y salsa Hoisin; Pollo frito y el Otonomiyaki, la especialidad de la casa compuesta por una especie de tortita muy parecida a la tortilla "española" con panceta, col y decorado con bonito.

He hecho mi propia investigación con los baos/steamed pork buns (que aquí tienen otro nombre el cual no logro recordar) probando los de Puntapie, Tándem, Eddie Huang e incluso siguiendo la misma receta de Momofuku en casa (gracias al chef John Husby de Kitchen Club) y tengo que decir que estos estaban buenos pero no son mis favoritos. La panceta no estaba marinada de la forma que me gusta, le faltaba estar más tierna, sabrosa, grasienta. El pan me pareció que era hecho por el propio restaurante cosa que se agradece, aunque os confieso una cosa, el mismo David Chang usa masa de baos pre-congelados.

Vale la pena la visita, la experiencia, conocer nuevos platos y sabores a precios más que razonables (entre 4 y 8). En mi caso, con dos cervezas por persona salimos a 23€ cada uno.


Bao /steamed pork bun) hecho con pan chino y relleno de panceta y pepino encurtido.

Karaage (pollo marinado frito)

Okonomiyaki (tortilla japonesa  con panceta y col)