martes, 8 de abril de 2014

"Montia": Restaurante Revelación 2014. Calle Calvario, 4. San Lorenzo El Escorial. 911 33 69 88.

En febrero, Madrid Fusión desveló a Montia como el ganador del Premio al Restaurante Revelación de 2014. Algunos amigos me habían hablado muy bien del sitio antes de que ganara el premio, pero por vaga nunca había hecho el esfuerzo de planearme una excursión culinaria al El Escorial. Con motivo del cumpleaños de mi mejor amigo decidí llevarlo y sorprenderlo con un mini viaje a Montia. ¡Planazo!


La expectativa era bastante grande después de tanto escuchar hablar sobre los chicos de Montia y la oferta culinaria tan innovadora que ofrecen. Todo gira alrededor del uso de productos locales y naturales de la sierra madrileña (con alguna que otra excepción) que provienen de productores que se esfuerzan en hacer un producto de calidad y a buen precio.

Pan ecológico de  Cercedilla
Es muy gratificante ver a unos chefs con tanta ilusión llevar un restaurante tan exitoso como lo es ahora Montia y el esfuerzo y esmero que ponen en cada detalle de la composición de todos los platos es digno de admiración. Más aún con los precios tan asequibles como los suyos. Solo ofrecen menús degustación: uno corto por 30 euros y uno largo por 40, con opción a maridaje por 15 y 18 euros.

Mantequilla artesanal de Colemanr Viejo
Personalmente tengo que aceptar que aunque iba con toda la ilusión del mundo el restaurante me defraudó un poco al probar los platos y los vinos. Los chefs Daniel Ochoa y Luis Moreno están al pie del cañón y junto a su jovensísimo equipo presentan cada plato en tu mesa, explicándote todo con absoluto lujo de detalles. Me quedaba hipnotizada con las explicaciones de dónde provenían los productos, la elaboración, las cocciones y la presentación pero después de probarlo todo me fui un poco decepcionada. Con los vinos lo mismo. No me considero gran amante de los vinos ecológicos, biodinámicos o naturales, por lo que el maridaje no me terminó de convencer, aunque se agradece que brinden al comensal la oportunidad de probar vinos diferentes y que presenten al paladar nuevas propuestas.

Como experiencia global siento completa admiración por los chicos de Montia por el trabajo y el esfuerzo que ponen en todos y cada unos de sus platos y productos, pero me faltó un plato que me sedujera lo suficiente como para plantearme volver hasta El Escorial a buscar única y exclusivamente su cocina. Creo que el premio les ha dado demasiado y bombo y se han quedado cortos frente la expectativa que ésta ha creado alrededor de ellos. En mi caso por lo menos, fue así.

Peeeeeeeeeero, como siempre os digo: No os fiéis de mí, porque para gustos los colores. Id a probarlo, seguramente me equivoco y os fascina.

 Paté de cordero de Colmenarejo; Tempura de rabo
de toro, guisantes
y zanahoria;
Consomé con fideos vegetales y espuma.















Guiso frío de pochas, lengua, algas y chicharro.


Alcachofas con bola de cocido y caldo de lombarda y jamón.








La carne de ternera (diafragma) con cebolla y romescu de pimiento rojo.






Quesos de Madrid acompañados de acompañados de una infusión de pera y té verde.



Helado de limón con crujiente de naranja y apio.












lunes, 17 de marzo de 2014

La Venencia



En el corazón del Barrio de las Letras se encuentra el bar con más encanto de todo Madrid. Llevo años viviendo por los alrededores de la calle Echegaray, y hasta hace poco, nunca me había percatado de esta preciosa joya que hace un continuo homenaje en el tiempo al jerez. Mil veces pasé por delante de sus puertas de madera ignorando que, lo que yo pensaba era un bareto viejo lleno de señores, era en realidad un museo del buen beber para todos los públicos. 

En La Venencia solo se sirven vinos de Cádiz -por copa, media botella y botella-: Manzanilla de Sanlúcar y Fino, Oloroso (mi favorito), Amontillado y Palo cortado de Jerez. Nada más, así que si no te gusta el jerez ni te molestes. Aún así os digo que yo nunca tuve el más mínimo interés en estos vinos, pero ya llevo unos meses empinando el codo con este tipo de bebercios y cada vez me gustan más. Como todo, es cuestión de interesarse por ellos, probar y degustar.

El ambiente es familiar, con señores bebiendo solos en la barra, familias, turistas y gente del barrio. Las paredes marrones y avejentadas están tapizadas de posters de ferias en las que el "sherry" ha sido protagonista y son un auténtico tesoro del que me encantaría apropiarme.

El sitio tiene su protocolo, así que cuidadito con cada movimiento que haces que lo mismo te vetan de por vida. Los camareros no regalan sonrisas porque sí (aunque son bastante majos), así que no intentes caer bien, tampoco se aceptan fotos y bajo ningún concepto te van a aceptar propina, así que ni lo intentes. Las consumiciones te las apuntan con tiza en la barra y siempre te ponen unas aceitunas Campo Real de tapa, aunque también hay algunas cosas para picar, como unas deliciosas anchoas en salazón. 

Rondando por allí se encuentra un gato negro, que no, no trae mala suerte, al contrario, trae compañía a todos aquellos que beben solos y entienden que beber es disfrutar.

Calle Echegaray, 7

Venencia: recipiente cilíndrico unido a una larga varilla utilizado para extraer vino de un barril de vino.

jueves, 27 de febrero de 2014

Hasta junio de 2014: las catas de Jameson Place en Malasaña

El año pasado me lo perdí, así que este no iba a cometer el mismo error. Por segundo año consecutivo Jameson Place abre sus puertas (de manera gratuita y solo bajo reserva aquí) en un local underground situado en pleno barrio de Malasaña (Minas, 6) creado específicamente para todos aquellos a los que les apetezca conocer un poco más acerca del mundo del whiskey. El embajador de la marca en España, Dave Lynch, será el encargado de daros las premisas básicas para que entendáis de donde viene Jameson y como se hace, a la vez que os dará la oportunidad de catar y ver las diferencias entre el whiskey Jameson, un whisky americano y uno escocés.

A mí cada vez me interesa más saber los diferentes tipos de bebidas espirituosas que hay por ahí porque cada vez que salgo, después de unas cuantas cervezas o unos cuantos vinos, entro en el dilema de: ¿y ahora qué me tomo? Un ron cola me huele a la resaca que voy a tener al día siguiente, aparte de que me parece una bebida demasiado dulce no me resulta agradable. Es entonces cuando pienso en pedirme un gin tonic pero mi mente me dice ¿ooootra veeeeez? ¿Vodka? No no, que me vienen flashbacks de mi adolescencia cuando me bebía destornilladores a mansalva. Preguntadle a algunos camareros que me conocen, siempre me cuesta escoger que beber y vuelvo locos a todos con recomendaciones.

Desde hace poco descubrí que tomar un buen whiskey y un gran whisky (ya os explicará la diferencia Dave) es absolutamente delicioso, por lo que suelo pedirlo cuando la ocasión lo pide. Al principio beberlo sin mezclarlo cuesta ya que puede saber demasiado fuerte si no estás acostumbrado, pero poco a poco le vas encontrando el punto, los sabores y aromas que te hacen querer repetir. Además, veréis que sienta mucho mejor. Mi madre no bebe, pero cuando lo hace se bebe un buen whisky solo y así se evita una buena resaca. Las madres son sabias. Así que yo sigo el ejemplo.


¿No sois fans del whiskey solo? No os preocupéis, al terminar la cata os darán un cocktail hecho con Jameson, lima y ginger ale que gusta a cualquiera de lo bueno que está. Id y probarlo, ya veréis que tengo razón.




Jameson Place abre sus puertas de jueves a domingo, con el siguiente horario:
Jueves, de 20 a 23 h; viernes y sábado, de 20 h a 01:00 h; domingos, de 19 a 23 h.













jueves, 20 de febrero de 2014

La historia de como Anthony Bourdain, David Muñoz, StreetXO y DiverXO cambiaron mi vida


Anthony Bourdain empezó a fomentar mi obsesión por la gastronomía. Me tragaba programa tras programa de No Reservations en un momento de mi vida en que la comida se había convertido en un "problema": un conflicto entre disfrutar y sufrir. Bourdain se enfrentaba a la comida como algo divertido y aventurero que suponía no solo degustar con placer cada bocado que se le ofrecía a lo largo del programa, sino que también era una forma de conocer la cultura del país en el que se encontraba y crear lazos con la gente con la que comía. Fue en ésta época cuando Bourdain se convirtió en mi Dios, un época en que mi actitud ante la comida fue cambiando. Pasé de temerla a convertirla en objeto de culto.



En un capítulo de No Reservations Bourdain visitó DiverXO, un lugar desconocido para mí. David Muñoz y Ángela Montero le abrieron las puertas de su restaurante horas después de haber contraído  matrimonio y se lo llevaron de paseo por los sabores de DiverXO. En ese momento no me di cuenta, pero fue la primera vez que veía al que sería mi segundo ídolo de la gastronomía, aquel que como Bourdain, marcaría mi vida para siempre. David y Ángela se veían muy jóvenes pero se podía apreciar el compromiso y el esfuerzo que habían puesto en su proyecto. Aún recuerdo a Bourdain sentado frente a ellos degustando cada plato, bromeando y  sonriendo asombrado al darse cuenta de la revolución que estaba empezando David. Aún tengo grabada esa imagen en mi mente, sin saber que 3 años más tarde tendría la oportunidad de probar sus creaciones. En ese momento era el año 2010, y aunque ya llevaba adentrándome en el mundo gastrónomico de Madrid, aún no llegaba a conocer, ni de lejos, las grandes ligas de la gastronomía de la capital. En ese momento no fui capaz de entenderlo. Eso fue hasta que mis prioridades cambiaron y hasta que llegó StreetXo.

La primera vez que fui a StreetXO (de cuando aún se usaban marcos en Instagram)

Cuando llegó StreetXo yo ya sabía lo que era bueno, o por lo menos eso creía. Me llamó la atención el rollo de street food asiática y no podía esperar a probarlo. Cuando por fin fuí descubrí una enorme gama de sabores que no existían en mi registro mental. Fue amor al primer bocado. Aún recuerdo el Saam de panceta y el Chilli Crab. Fue dar un primer bocado y voltear a ver a mi novio con cara de "tienes que probar esto en este momento porque vas a fliparlo de una manera ESTUPENDÍSIMA". Lo curioso que tiene la comida de David Muñoz es que no solo sabe bien sino que tiene la capacidad de hacerte sentir bien. Causa un efecto en cada persona que te hace sentir que has descubierto un tesoro escondido y te sientes el dueño del mundo. Así de hardcore es todo. Si alguien me dice que no ha comido en StreetXo me levanto y grito: "tienes que probarlo, va a ser la mejor cosa que hayas probado en tu vida". ¿Lo curioso? Es que siempre estoy en lo correcto y estas personas vuelven a mi y me agradecen de todo corazón el haberlos guiado hacia la 9na. planta de El Corte Inglés. Pero no es solo la comida, es el espíritu rompedor de Rafa, Johnny y de todos los chicos de la cocina y esa música a tope que te entra por las venas y te envuelve. Cada vez que voy sé que estoy en el sitio que pertenezco, no sé por qué, pero es así. Comida que te pone de cabeza de lo bien que sabe, estupendo ambiente, genios jóvenes y trabajadores detrás de la barra poniendo en práctica lo que mejor saben hacer y nada más que hacer que disfrutar y pasarselo bien. Sin preocupaciones.

¡Mira! Más marcos en Instagram






StreetXo me abrió el camino y fue así como descubrí aún más sobre la cocina de David Muñoz. Me gustó ver a alguien que defendía de una forma tan segura lo suyo. No pretendía ser nadie más que él y se miraba a leguas que se presentaba fiel a sí mismo. Muñoz tiene un talento, un genio que sale a comerse al mundo en sus creaciones y no hay nada mejor que alguien que sabe lo que tiene y lo sabe explotar de una manera completamente inspiradora. Yo cuando sea grande quiero ser tan genial como David, y quiero tener su corte de pelo, claro está.


Preguntaba acerca de DiverXo a conocidos conocedores del mundo gastronómico y todos me decían cosas contrarias acerca del restaurante y su comida.  Con tanta opinión encontrada me era imposible poder concretar una respuesta que me ayudara a decidirme a ir (o no). Nada de lo que escuchaba me ayudaba.


Empecé a trabajar para http://www.plateselector.com/ y después de haber ido tantas veces a StreetXo decidí que era justo y necesario escribir algo sobre ellos. Concreté una entrevista y sorpresa sorpresa venía con David Muñoz incluída. Tengo que deciros que Pablo Sobrino se portó de maravilla para ayudarme a concretar la entrevista, que Rafa contestó super rápido para ayudarme a contactar con Pablo y que todo el equipo de StreetXo nos trató de maravilla. Más majos imposible. No pedí entrevista con David porque obviamente el estaría ocupado y no iba a querer a hablar conmigo, que solo me conocen en mi casa, así que fue todo un placer que me ofrecieran hablar con el. No lo sabía en ese momento, pero ahora lo sé: David y su equipo no le hacen feos a nadie ni se sienten superiores a nadie, en especial de aquellas personas que les muestran su admiración y cariño. El que sean tan cercanos y abiertos con absolutamente todos los medios que se les acercan sin discernir de uno o de otro por la cantidad de fama, seguidores o clicks que tengan me parece la más sensata de las estrategias. No sé si lo han hecho pensando en que así llegaran a más gente y más medios, o tan sólo porque creen que no hay que hacerle feo a nadie, pero funciona. Hay muchos que miran mal, muy mal a los pequeños periodistas que apenas empezamos a abrirnos un hueco y es de agradecer que hayan personas, chefs, y restaurantes que nos ayuden a crecer como personas y profesionales en el medio que más nos apasiona.


Después de mi entrevista con David comprendí que estaba tardando en ir a DiverXo. Comprendí que si me gustaba su propuesta de street food obviamente me iba a gustar su ópera prima. Ambas no son lo mismo, pero ya que había adentrado mi paladar a ese mundo tenía que seguir adelante hasta el lugar donde todo empezó. Me animé y reservé. Me quite los miedos monetarios (gracias a una cuenta de banco que aún tiene unos pocos ahorros fruto de mis regalos de boda el año pasado) e hice una reserva para el día 20 de diciembre para ir con mi esposo. Dos meses esperando y por fin llegó el día. Los nervios se apoderaron de ambos.


Fue llegar al restaurante situado en la calle Pensamiento y empezar a ponerme nerviosa. Nunca había estado en un restaurante con 3 estrellas Michelin (aunque cuando reservé era un 2 estrellas, así que más nervios aún). Sabía e intuía que no iban a ser estirados ni bordes así que eso me relajaba. Nos llevaron a nuestra mesa en el fondo de la sala y empezó la función. No os descibiré los platos, ni los ingredientes, ni os pondré fotos (vale venga solo una), ni os contaré nada sobre el servicio ni la comida porque si lo sabéis todo os jodo todo. De verdad, el factor sorpresa en DiverXO es FUNDAMENTAL, así que me tendré que quedar en las descripciones abstractas. Solo os diré que es una experiencia gastronómica global como ninguna otra. Me llevó al cielo y al infierno (pero al infierno del bueno, al que van los genios de la música y la literatura) en un mismo instante, una y otra vez. Me retorcí en la silla de placer, a pesar de las miradas de una pareja que tenía enfrente que lo debieron de flipar conmigo y mantuve el silencio mientras degustaba los platos porque el hablar me hacía perder tiempo de los sabores que se descubrían en el interior de mi boca. Crucé mil miradas de complicidad con mi esposo mientras comíamos, hablábamos sin hablar coincidiendo en que estábamos viviendo el mejor día de nuestras vidas. Todo fue redondo e impresionante, creo...creo... que en reallidad nunca pasó y que todo fue un sueño. Creo que fue así, porque fue perfecto.

Única foto que os pondré de los lienzos de David Muñoz en DiverXO.
Roberto oliendo los aromas de la gloria
 El punto es que al salir de DiverXo comprendí todo. Todas mis experiencias, la entrevistas con Bourdain, con David Muñoz, mis visitas a StreetXo y su concepto, los platos que acababa de probar, los camareros de sala y los chefs: todo cobró sentido en mi vida y se cerró como un círculo perfecto. Había llegado a la respuesta de todo. Pasado, presente y futuro se cobraron sentido tras esa comida.

David Muñoz, Ángela Montero y todo el equipo que los rodea han venido ha cambiar las cosas y nos hecen sentir a los jóvenes apasionados del buen comer como que somos parte de algo. No somos parte de su equipo, ni hemos estado con ellos desde sus inicios, ni hemos creado junto a ellos, pero nos sentimos identificados con personas que han venido a decirle al mundo de la gastronomía que hay cabida para todos. Han acercado el mundo de la gastronomía a un público que tenía ganas de guerra de sabores, texturas y de aventuras culinarias. Nos va el peligro, nos va la música, nos va la diversión y por fin alguien nos ha escuchado. 

Larga vida a vuestro mundo por abrirnos sus puertas y decirnos que somos bienvenidos.

He puesto la foto en blanco y negro porque no lloré de la emoción al hablar con David y no tenía la cara roja como un tomate. No no, que va.


pd: la cena en DiverXo costó:
2 Cervezas Alhambra
2 Menús Itinerario XO (95 cada uno)
1 Botella de vino Blanc de Mer 09
2 Palo Cortado Tradición
1 Agua Grande
TOTAL: 259,95


jueves, 13 de febrero de 2014

Ekotrade. Comida naturalmente buena


Ekotrade es una empresa que se especializa en productos ecológicos y hace un par de semanas me invitaron a un desayuno ecológico en Crumb (¡oh mi Dios qué pan!) para enseñarme sus productos y darme consejos para que mi alimentación tome una dirección más sana. 


Si sois como yo será muy difícil dar un vuelco completo a vuestra vida para comer de forma 100% ecológica, y probablemente tampoco os interese. Lo que sí creo es que  por lo menos hay que prestar un poco de atención a los ingredientes que componen los productos que compramos a diario, y a ser posible, hacer pequeños cambios para reemplazar algunas cosas por otras más sana.
 
Cuando compraba bebidas de soja me fijaba en que no tuvieran nada de azúcar ya que muchas de las que hay en el mercado tienen como segundo ingrediente al azúcar. Lo mismo con los zumos, siempre intento hacerlos en casa porque los de los supermercados me saben demasiado artificiales. Echarle un vistazo a la etiqueta cuando compréis zumo, fijaros en el porcentaje de zumo natural de fruta que lleva: os vais a quedar boquiabiertos al ver que lo que estáis tomando es prácticamente azúcar, pura y dura. Tampoco pasa nada por esto, siempre y cuando seais conscientes de lo que os estáis llevando al cuerpo.

Refrescos y zumos de frutas del Mediterráneo, maduradas en árbol y recolectadas a mano, azúcar de caña, agua mineral pura, y carbonización natural.

El precio es siempre un detalle por el que muchas personas no damos el salto a comer de manera ecológica de manera habitual, pero hay algunos productos de Ekotrade con los que me quedé fascinada y los cuales pienso comprar cuando pueda.

El aceite de coco me dejó fascinada. Sirve para todo: como mascarilla en el pelo, hidratante de cara, para cocinar. Es el único aceite que no pierde sus propiedades al calentarse y las celebrities americanas están encantadas con él ya que es compatible con varias dietas. Lo probé untado en una tostada y estaba delicioso, una excelente y sana opción si queréis sustituir la mantequilla o el aceite de oliva.

Los Superalimentos son una pasada. Conozco a gente que los ha tomado y que han obtenido los beneficios después de tomarlos durante un tiempo prolongado y de manera regular, por lo que tengo muchas ganas de probarlos. Están hechos para equilibrar todos los aspectos de la vida; mejorar la salud, incrementar los niveles de energía, mejorar y mantener la inmunidad, combatir el stress, mejorar la función cardiovascular, reducir el colesterol LDL “malo”, aumentar el consumo de oxígeno, etc. Seguramente habrá uno que se adapte a vuestras necesidades.




Mermeladas con “kaa he-he”: 200 veces más dulce que el azúcar, 0 calorías, 0 índice glucémico, 0 hidratos de carbono, 0 efectos secundarios.

Chocolate crudo y orgánico de Perú con nueces de Brasil. Sin lactosa, sin gluten, sin azúcar de caña ni remolacha añadida; vegano.
 No me voy a volver completamente eco, pero sí que les daré una oportunidad a algunos de estos productos para acoplarlos a a oferta diaria de mi refrigerador. No pierdo nada, y gano mucho.



domingo, 9 de febrero de 2014

Chocolatería San Ginés. Pasadizo San Ginés, 5

Es un clásicazo madrileño y el único que abre 24 horas al día. No hay nadie en España que no sepa de su existencia porque la Chocolatería San Ginés es EL referente desde 1894 si quieres comer unos buenos churros con chocolate en la capital, aún así, no es cierto que todos los que viven en la ciudad han probado sus churros.

Sé que cuando se piensa en San Ginés se piensa en los teenagers que acaban de salir de la discoteca Joy y que continúan la eterna tradición de terminar la fiesta (y la borrachera) en esta chocolatería a muy tempranas horas de la mañana. O en los grupos de turistas tomando fotos al bodegón compuesto por el plato clásico del local. La primera escena nunca me la he encontrado, la segunda es más frecuente, pero ¿por qué dejar de ir nada más porque es un sitio turístico? ¿qué mejor que ser un turista dentro de tu propia ciudad? Además, seguro que si me leéis sois de los que sacáis el móvil para retratar cada bocado que os cocináis o que os lleváis a la boca para luego colgarlo en vuestras redes sociales (como yo), así que no miréis mal a aquellos que visitan la ciudad y desean llevarse un recuerdo fotográfico con ellos. ¡Hombre ya!

Son 3,80 por una ración de 6 churros con una taza de chocolate que sinceramente valen la pena. Los churros son un poco más salados de los que he probado en otros lugares por lo que al mojarlos en el chocolate se crea una combinación perfecta que no empalaga y endulza lo justo. El lugar suele estar lleno, eso está claro, así que si vais no me hagáis la gañanada de ir a la hora típica en la que iría toda España (la hora pico del desayuno o la merienda). Y si lo hacéis no os agobiéis, habrá cola pero si esperáis un poco conseguiréis mesa (tanto arriba como abajo, aunque abajo es mucho más bonito).

¡Ah! muchos no lo saben pero al lado de la chocolatería hay otra sala que suele estar cerrada, pero que suelen abrir cuando se llena mucho el local.

San Ginés y Chocolat se posicionan como mis favoritos en mi lista de locales en Madrid especializados en churros. Lo bueno es que tengo a ambos muy cerca de casa, así que cada vez que me entra la vena golosa voy a por ellos.

¿Y vosotros? ¿Me recomendáis otros sitios dónde comer unos buenos churros en la capital?




lunes, 3 de febrero de 2014

Soul Food Nights


 


Llega la Segunda Edición de Soul Food Nights by S Moda, y una vez más con la ayuda de la gastronomía y la moda como hilo conductor de este evento benéfico.

El 24 de febrero varias de las mejores tiendas de moda de Madrid contarán con un menú elaborado por cada uno de los prestigiosos chefs que han decidido unir fuerzas para ayudar a recaudar fondos. Lo obtenido del valor de cada cubierto (250 euros) se destinará a proyectos de actividades generadoras de ingresos con mujeres.  

Paco Roncero es el padrino del proyecto y cuenta con el apoyo de David Muñoz, Ramon Freixa, Diego Guerrero, Mario Sandoval, Iván Muñoz, Juan Pozuelo y Andrea Tumbarello, entre otros. 

Cada tienda contará con un chef y con un menú diferente, así que solo queda que escojas la tienda que más te guste o a tu chef predilecto.